OBITUARIO

MEDIO AMBIENTE | Víctima de un cáncer a los 71 años de edad

Fallece la Premio Nobel de la Paz keniana Wangari Maathai, la 'Mujer árbol'

La keniana Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz en 2004 por su compromiso en favor del desarrollo, ha muerto este domingo a los 71 años víctima del cáncer de ovarios, ha anunciado el movimiento que fundó, el Movimiento Cinturón Verde de Kenia.
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Su asistente personal, Lucy Wanjohi, indicó a la emisora local Capital FM que la activista fue hospitalizada en bvarias ocasiones durante las últimas dos semanas por un rápido deterioro de su salud.
"Con una enorme tristeza, la familia de Wangari Maathai anuncia su muerte, ocurrida el 25 de septiembre de 2011 después de un largo y duro combate contra el cáncer", anuncia el comunicado.
La muerte de Maathai es "una gran pérdida para todos los que la conocían" y para quienes "admiraban su determinación para hacer un mundo más pacífico, más sano y un lugar mejor", añade el comunicado.
El Programa de Naciones Unidas para el Medio ambiente (PNUMA), con sede en Nairobi, ha lamentado la pérdida de "una fuerza de la naturaleza" que "movilizó a las comunidades para debatir sobre conservación y desarrollo sostenible".
El director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, aseguró que Mathaai fue "una gran amiga y un icono del movimiento medioambiental". "Su trabajo y su visión vivirán en los millones y millones de personas que escucharon su voz y se remangaron para diseñar y definir un futuro mejor para todos", afirmó Steiner.
También se recordará a Mathaai en España, donde la iniciativa 'Plantemos para el Planeta' del PNUMA, de la que es miembro honorífico la ministra de Medio Ambiente Rural y Marino, Rosa Aguilar, plantará unos 20.000 árboles en honor de la Premio Nobel keniata.
"Las reforestaciones que teníamos programadas en Andalucía, Valencia, Madrid, Barcelona y Bilbao las transformaremos en un acto en memoria de Wangari. Se realizarán en diciembre", dijo a Efe en conversación telefónica el director de proyectos de este programa en España, José Lindo.
Esta iniciativa ya cuenta con un bosque en España, creado el pasado año, en honor a la fallecida, en la localidad castellonense de Villafranca del Cid.
Maathai, que tenía tres hijos y una nieta, fue una de las primeras mujeres de África occidental con una cátedra universitaria, con un doctorado en Biología.
En 1977 fundó el movimiento Cinturón Verde, uno de los programas de más éxito de protección medioambiental, gracias al cual se plantaron en Kenia 20 millones de árboles, sobre todo por mujeres.
En 2004, cuando el Comité Nobel de Oslo anunció la concesión del premio a Maathai destacó su posición "al frente de la lucha para promocionar un desarrollo ecológico, que sea viable socialmente, económicamente y culturalmente, en Kenia y en África".
El organismo subrayó que Maathai tuvo un acercamiento global al desarrollo sostenible que "abraza la democracia, los derechos humanos y en particular los derechos de la mujer".

Compromiso político

Enemiga de la deforestación y defensora de suprimir la deuda externa del Tercer Mundo, destacó también como decidida opositora al régimen dictatorial de Daniel Arap Moi en Kenia, y durante los noventa fue detenida y encarcelada varias veces. Plantó cara al régimen para salvar el bosque de Karura, el pulmón de Nairobi, y luchó contra la construcción de un rascacielos en el céntrico parque capitalino de Uhuru (libertad, en swahili). Asimismo, Mathaai, nacida el 1 de abril de 1949, se solidarizó con las madres de presos políticos bajo el régimen de Moi y participó en una huelga de hambre para luchar por su liberación. La organización Amnistía Internacional siempre intercedió por ella.
En 2002 fue elegida diputada por Tetu, en el distrito de Nyeri (centro) y ocupó un destacado cargo en el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales durante el primjer Gobierno del actual presidente de Kenia, Nwai Kibaki.
Fuente: elmundo.es




BIOLOGÍA | Tenía 73 años

Muere Lynn Margulis, defensora del papel de las bacterias en la evolución de la vida

Lynn Margulis, en 2009, en una visita a Madrid. | Antonio M. XoubanovaLynn Margulis, en 2009, en una visita a Madrid. | Antonio M. Xoubanova
La bióloga norteamericana Lynn Margulis, autora de una teoría que otorga un importante papel a las bacterias en la evolución de la vida en la Tierra, la simbiogénesis, falleció ayer en su domicilio, en Massachusetts, tras sufrir el pasado jueves un ictus que no pudo superar. La noticia la ha confirmado su hijo, Dorion Sagan, a través de su página de Facebook, a través de la cual científicos de todo el mundo están dejando sus condolencias.
Horas más tarde, la Universidad de Massachussett (Amherst), donde ocupaba una cátedra en el Departamento de Geociencias, ha hecho pública su muerte. "Ella nos deja una tremenda herencia académica tanto por su original pensamiento como por su infatigable dedicación a investigar en múltiples campos de la ciencia que nos dicen cómo funciona este mundo y en qué se ha convertido a lo largo del tiempo", ha declarado el rector de la univesidad, Robert C. Holub. "Es una gran pérdida para el campus y para su familia".
Margulis, que tenía 73 años, ha sido una de las pocas investigadoras cuyos hallazgos figuran desde hace años en los libros de texto. Nacida en Boston y licenciada en Ciencias por la Universidad de Chicago, desde sus inicios se centró en la búsqueda del origen de la vida y cómo ésta se había hecho fuerte en el planeta.
Su hipótesis más conocida, y también más polémica, afirma que la aparición de las células eucariotas, que son las que tienen un núcleo con su material hereditario -un paso fundamental en la evolución de la vida-, se debió a la incorporación mediante simbiosis de varias células procariotas, que son las que no tienen ese núcleo celular diferenciado. Para Margulis, esta simbiogénesis ha sido y es la base de todas las novedades biológicas, una teoría contraria al neodarwinismo, que defiende la selección natural.
También fue una pertinaz defensora de la Teoría de Gaia, de James Lovelock, que considera al planeta como un organismo vivo en el que todo está interconectado,
Era muy joven, sólo tenía 19 años, cuando se casó con el astrónomo Carl Sagan, con el que tuvo a su hijo Dorion, ahora también un conocido biólogo que sigue la estela científica de sus padres. Pero la fama del esposo, del que se terminaría separando, no le hizo sombra y Margulis se convirtió en uno de los miembros más jóvenes de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
Hace un par de años, durante una visita a España, en unas jornadas convocadas por la Fundación Ramón Areces, la bióloga se quejaba de la falta de fondos para financiar sus investigaciones.
Contacte con el autor del artículo vía Twitter. @Rosa M. Tristan
Fuente: elmundo.es